lunes, 5 de noviembre de 2007

UNA DE LAS MÍAS

Hola a todos,

Aquí les muestro, excusándome por el atrevimiento, uno de mis poemas que fuera presentado bajo el seudónimo de Casio aún sin amanecer dentro de la revista El círculo de Tiza editada por un grupo de amigos, el año 2003.

--------------------------------------------------------------------------------

Y aunque esta noche pretenda llevarme mudo a su aurora
yo dañaré de ausencia su sueño mientras evoco tu nombre…

Oh elevado ángel de nodiurnos y fugaces ojos,
dime cómo habrá de nacer mi piel
si falta tu luz ardiendo todo lo que te aguarda?

Como un pañuelo en las manos;
cual si aún guardara la caída libre de tu pelo,
envenenándome desde la previa existencia de tu cuerpo;
sabrás hallarme; perro mendigo de la calle,
entregado en tinieblas a las ingratas fauces de estos revoltijos
donde se vienen ahogando los últimos latidos
de éste corazón sonriente.

Como si el hemisferio más próximo
fuera para hoy una entelequia distraída de irrealidad,
estarás en él;
aguardando apacigüen tus ojos
para venir a mirarte en los míos.

Y en este fulgor de luna desahuciada
donde se esquinan haciéndose palpables silencios,
caeré ebrio de dolor
para aguardar predispuesto
el suave levante del viento que engendra en tu voz.

¿Cómo lograrás condenarme al silencio esta noche,
si tu sonrisa martilla desde tu foto
si el neón enfermo del fluorescente
se hace huérfano en la diáfana agonía de tu ausencia?

-------------------------------------


Ve tu, oh ángel de vuelo rebelde y terrenal,
a dormilar tus nodiurnos ojos en arribo del alba;
porque podrás amanecer
y encrespar tu primera mirada
y puede ser que ésta no encierre mi nombre en lo absoluto
y puede ser que se adormezca mi recuerdo
quedando tendido como un muñeco enfermo
sobre la abadía de tus sábanas,
sobre el umbral que te ve partir al día nuevo;
y pueden ser muchas causas y azar
y mucha indescifrable inquietud

Pero no por eso habrá de sucumbirme la noche y su luna esquinando silencios palpables
no podrá obligarme a dormir
mientras no sepa a plenitud
si volverán a mi tus ojos de negritud perfecta
tus cabellos deportándose sobre tus senos
tu sonrisa heredada del cielo
tu voz hacedora del levante del viento que ha de rozarme;
como espero rocen de nuevo tus manos;
el despertar de mi piel...

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno el poema.El mejor que he leido ultimamente.felicitaciones por tu blog.saludos.

Anónimo dijo...

que buen escrito
te felicito
saludos