lunes, 30 de noviembre de 2009

TALLADO A MANO

TALLADO A MANO


Por si pareciera poco
con el formón desnudo
hiciste un árbol de mí
un escudo recto
rectangular
con esporas ajenas
sin la virtud que te enloda las manos.

Y te fuiste acomodando
talando, rascándome el todo
incluso el tronco Indomable de mi sexo
con ambas manos
evitando su imposible huída
lo guardaste en los buzones
eclécticos de tu piel
idénticos uno a otro
devorando su agonía
su vitalidad
la sabia y el esperma
el olor, mi olor
que eran tuyos.

POEMA CUATRO

Tal vez,
mujer de otras horas
tu ser, aquel que amé en desenfreno
y hasta a veces extraído de la realidad
no sea más de aquello que fue
tal y como yo no soy arena de ayer.

Tal vez,
mujer de ojos familiares
seas hoy una distinta
un nuevo ser, emergiendo hacia otros brazos
otra respiración, el nuevo extravío con que
habrás, probablemente aprendido a amar.

Tal vez, no queden en tu memoria,
que hoy reúne nuevas aventuras
un asomo, o apenas una brisa
de mi aliento en tus labios
de mis manos atrapándose en tus manos.

Tal vez mujer, he quedado quieto,
atrapado en el tiempo
mientras tú no llegues
y no haya remedio.

POEMA CINCO

Un día nos alejaremos,
tu irás sonriendo,
mientras tu mente
irá descifrando caricias
que pronto crecerán en otras manos.

Un día nos dejaremos
y en ese entonces
mi canción será
melancolía
pero no habrá de llegar a tu vera
no invadirá ni un pequeño retazo
de tu piel.

VARIOS


Alguna vez me dijeron
que tu mirada clavaría mis dedos al suelo
alguna vez fue tu sonrisa un pretexto
una canción para engendrar orfandades.

Alguna vez fue tu cuerpo, pócima de mi cuerpo
y que tus piernas serían manantial, me dijeron
y que tus ojos serían finalmente, mi destierro.
_________________________
Cómo vendré sobre tu cuerpo
quizá el disfraz de las horas que en sueño musitan tu nombre
o aprendiendo a conjugarme en tu risa
harán válido conjuro ante tus ojos.

Quizá mi cuerpo, dejándose caer como llovizna
no te arranque del sueño,
y mientras tu sollozo se haga imperceptible en tu risa
poco a poco nuestra piel irá fundiéndose hasta encontrarte.
__________________________
Ahora
que tropiezan mis manos
con la antología de tus besos
que reúnen historias contadas
con la luna atestiguando
su dulce furia.

Parece que las palabras,
que hoy intento reencarnar
no llegarán a tropezar
con tu ajeno corazón.