Se hace momento el presente
momento para volverse a enamorar
engendrarse, alumbrarse, reinventarse.
Se hace momento el presente,
y es urgente,
bullir como agua de manantial
empilar sonrisas al nuevo tiempo
dejar de lado los tabúes impuestos
derruir religiones malentendidas
y ser quizá esta vez, uno mismo quien decida.
Se hace urgente el momento
porque la pompa de la vida
elevada al aire, no retarda eternamente la caída
y puede un leve viento lastimarla
romperla, arruinarla.